Descripción general

Parler es un servicio de microblogging y red social lanzado en agosto de 2018 y con sede en Henderson, Nevada, en Estados Unidos. Se promociona a sí mismo como una alternativa de libertad de expresión frente a las redes sociales convencionales, posicionándose en contra de las prácticas de moderación de contenido de plataformas como Twitter y Facebook. El servicio se pronuncia «PAR-ler».

La plataforma describe su política operativa en términos de igualdad y neutralidad. Según sus propios principios declarados, Parler no participa en lo que denomina «shadow-banning» (prohibición encubierta), trata a todos los usuarios por igual independientemente de su raza, sexo, edad, preferencia sexual, religión o elección dietética, da la bienvenida tanto a creyentes de cualquier religión como a no creyentes para que se expresen cívicamente, y apoya a quienes mantienen un punto de vista neutral y están dispuestos a escuchar cualquier opinión no violenta. Su justificación declarada es que la curación sesgada de contenido provoca la ira de los usuarios y socava las normas de la comunidad.

Características y especificaciones

A partir del 29 de noviembre de 2020, el conjunto de características de Parler incluía lo siguiente. Las publicaciones de los usuarios aparecen en orden cronológico inverso. Las publicaciones admiten texto, URL, imágenes fijas e imágenes GIF, mientras que el vídeo puede incrustarse como enlace URL. Una sola publicación está limitada a 1.000 caracteres. Las publicaciones pueden eliminarse pero no editarse después de su publicación. Se proporciona un botón de entrada de emojis. Los usuarios pueden comentar las publicaciones. Una función «Echo» permite a un usuario citar y volver a publicar su propia publicación o la de otro usuario, opcionalmente con comentarios añadidos. Una función «Vote» permite votar a favor y en contra, con los votos en contra disponibles solo en los comentarios. Cada publicación muestra un recuento de visualizaciones. Existe una función de verificación: los usuarios verificados reciben una insignia roja en la esquina inferior derecha de su icono de usuario. La verificación requiere la presentación de un permiso de conducir o un pasaporte, aunque los permisos de conducir solo se aceptan de Estados Unidos. La insignia roja indica que el usuario es una persona real, no un bot o programa, y posee una cuenta única. Cuando la configuración de idioma se cambia a japonés, algunos elementos y descripciones muestran traducciones incorrectas.

Recepción

Parler se presenta a sí mismo como un defensor de la libre expresión y se dice que es popular principalmente entre los conservadores. Se lo ha descrito como una alternativa a Twitter y se dice que lo utilizan personas a las que les disgusta la verificación de hechos en las redes sociales convencionales. Escribiendo en Forbes, Enrique Dans argumentó que los términos de servicio de Parler eran más estrictos que los de Twitter o Facebook, que contenía una gran cantidad de discursos de odio y que funcionaba como una cámara de eco.

Eliminaciones de App Store y suspensión de alojamiento

El 8 de enero de 2021, Google eliminó Parler de Google Play. Apple concedió a la aplicación oficial de Parler un período de gracia de 24 horas, exigiendo la eliminación de contenido problemático y declarando que, de lo contrario, la aplicación sería eliminada de la App Store. Google citó la presencia de incitación a la revuelta, y Apple citó el asalto al Capitolio de los Estados Unidos de enero de 2021 al tomar estas medidas.

El CEO de Parler, John Matze, respondió que las normas de Parler contra la incitación a la violencia, ya existentes, cumplían con los estándares de Apple. También declaró que grupos políticos estaban atacando a Parler injustamente, diciendo: «Quieren suprimir la libertad de expresión y a su oposición». A la BBC le dijo que no se inclinaría ante empresas con motivaciones políticas ni ante autoritarios a los que les desagrada la libertad de expresión.

En su reportaje, Reuters señaló que los usuarios conservadores de redes sociales, citando las medidas enérgicas de Twitter y Facebook contra la expresión política, también se comunicaban en Gab y Telegram además de en Parler. Robert Mercer, que había proporcionado financiación a Parler, dijo sobre las acciones de Google y Apple: «Si Parler tiene que ser responsable del contenido de sus usuarios, entonces Apple debe ser responsable de todos los actos ilegales cometidos en el iPhone», y «Se están aplicando a Parler normas que no se aplican a Twitter, Facebook ni a Apple misma».

Amazon anunció el 10 de enero que eliminaría Parler de Amazon Web Services. La razón declarada fue que el contenido violento se había disparado y que todo él constituía violaciones. En respuesta, el fundador y CEO de Parler, John Matze, criticó la medida en un comunicado como «un intento de eliminar por completo la libertad de expresión en internet». También anunció que el servicio podría estar no disponible hasta una semana mientras Parler se reconstruía.

El 18 de enero, Parler entró en una asociación con la rusa DDoS-Guard y regresó parcialmente. El 15 de febrero de 2021, Parler anunció su restauración, con Mark Meckler de Tea Party Patriots asumiendo como CEO interino. El nuevo proveedor de servidores fue SkySilk Cloud Services.

La retirada de enero de 2021

Parler fue eliminado de Google Play el 8 de enero de 2021. Apple dio a la aplicación veinticuatro horas. Las razones, según lo declarado por ambas empresas, fueron la incitación a la revuelta y el asalto al Capitolio de los Estados Unidos de ese mismo mes. Dos tiendas de aplicaciones, una fecha límite y una plataforma que había enmarcado toda su existencia en torno a no ser moderada como lo eran las demás: esa fue la semana en que el argumento se resolvió por la infraestructura en lugar del debate.

El CEO de Parler, John Matze, respondió que las normas existentes de Parler contra la incitación a la violencia ya satisfacían los estándares de Apple. Dijo que grupos políticos estaban atacando a Parler injustamente, y que esos grupos querían suprimir la libertad de expresión y a su oposición. A la BBC le dijo que no se inclinaría ante empresas con motivaciones políticas ni ante autoritarios a los que les desagrada la libertad de expresión. Reuters, informando sobre el mismo período, señaló que los usuarios conservadores de redes sociales se comunicaban en Gab y Telegram además de en Parler, citando el manejo de Twitter y Facebook de la expresión política como la razón. Robert Mercer, que había financiado a Parler, dijo que si Parler tenía que ser responsable del contenido de sus usuarios, entonces Apple tenía que ser responsable de cada acto ilegal cometido en un iPhone, y que se estaban aplicando a Parler normas que no se aplicaban a Twitter, Facebook ni a Apple misma.

La decisión de Amazon Web Services

Amazon anunció el 10 de enero que retiraba Parler de Amazon Web Services. La razón declarada por la empresa: un aumento del contenido violento, todo él constitutivo de violación. La respuesta de Matze, en un comunicado, lo calificó como un intento completo de eliminar la libertad de expresión en internet. También dijo que el servicio podría estar caído hasta una semana mientras Parler se reconstruía. La plataforma quedó completamente fuera de línea el 10 de enero.

DDoS-Guard y el regreso

El 18 de enero, Parler entró en una asociación con la rusa DDoS-Guard y volvió parcialmente. Luego, el 15 de febrero, Parler anunció su restauración. Mark Meckler de Tea Party Patriots asumió como CEO interino. El nuevo proveedor de servidores fue SkySilk Cloud Services. Para un servicio que había sido descrito como una alternativa a Twitter y que había pasado una semana fuera de línea, el regreso se armó a partir de una empresa rusa de mitigación de DDoS y un proveedor de nube, con un director ejecutivo interino prestado de una organización política.

El acuerdo de adquisición

El 17 de octubre de 2022, la empresa operadora anunció que había acordado ser adquirida por el rapero Kanye West. Parler, que había sido fundado en agosto de 2018 y había construido su identidad sobre el rechazo a los regímenes de moderación de sus rivales más grandes, entró en el tramo final de este capítulo como objeto de un acuerdo de compra. Los detalles más allá del acuerdo en sí eran, a esas alturas, lo que menos importaba. La historia era que una plataforma lanzada como alternativa permanente había, en menos de cinco años, sido retirada por dos tiendas de aplicaciones, abandonada por su proveedor de alojamiento, restaurada mediante un socio ruso y un nuevo proveedor de nube, y había acordado ser vendida.

1.000 caracteres y una insignia roja

Los detalles del diseño de Parler llevan su propia pequeña historia. Las publicaciones estaban limitadas a 1.000 caracteres. Aparecían en orden cronológico inverso, no por clasificación algorítmica. Podían eliminarse pero nunca editarse. Los comentarios aceptaban votos en contra; las publicaciones no. La verificación requería un permiso de conducir o un pasaporte, y los permisos de conducir solo se aceptaban de Estados Unidos. Una cuenta verificada recibía una insignia roja en la esquina inferior derecha de su icono: un pequeño cuadrado rojo que certificaba que la cuenta pertenecía a una persona real y no a un bot. Cambia el idioma a japonés y algunos elementos y descripciones devolvían traducciones incorrectas. Estos son los detalles que perduran más allá de los argumentos: un límite de caracteres, una insignia, una cadena de traducción rota.

El argumento de los términos de servicio

Escribiendo en Forbes, Enrique Dans presentó un caso que iba en contra del propio marketing de la plataforma. Los términos de servicio de Parler, escribió, eran más estrictos que los de Twitter o Facebook; el discurso de odio era abundante; el resultado era una cámara de eco. Este fue el giro contraintuitivo en la historia de Parler: un servicio que se anunciaba como el menos moderado de las alternativas, descrito por un crítico como el más rígidamente gobernado y el más aislado. Ambas afirmaciones podían hacerse sobre la misma plataforma porque la cuestión de la moderación y la cuestión de la cámara de eco nunca fueron la misma cuestión.

La lista de alternativas

Parler no llegó a un espacio vacío. Llegó a una categoría. Los servicios relacionados listados junto a él —Truth Social, Gab, Gettr, 8chan— forman un conjunto que los lectores de la historia de internet reconocerán como la respuesta recurrente a una demanda recurrente: un lugar al que ir cuando el lugar en el que estabas decide que has ido demasiado lejos. Parler es una entrada en la lista de servicios de redes sociales, y también es una entrada en una lista más corta y más polémica. Su propio lenguaje de política declarado —nada de shadow-banning, trato igualitario independientemente de raza, sexo, edad, preferencia sexual, religión o elección dietética, una bienvenida a los creyentes de todas las religiones y a los no creyentes, apoyo a los de mentalidad neutral que escucharán cualquier opinión no violenta— se lee ahora como una declaración de posición en un debate que las empresas de infraestructura zanjaron simplemente apagando los servidores.

Lo que dejó atrás la semana sin conexión

Durante siete días en enero de 2021, Parler no fue una plataforma. Fue un dominio que no resolvía a nada. La lección que esa semana imprimió en internet no trataba en absoluto sobre la expresión; trataba sobre el alojamiento, la distribución de aplicaciones y las tres o cuatro empresas que se interponen entre cualquier servicio y sus usuarios. Parler regresó el 15 de febrero de 2021. Regresó mediante un proveedor ruso de mitigación de DDoS y un nuevo proveedor de nube, con un CEO interino. Luego, el 17 de octubre de 2022, la empresa operadora anunció que había acordado ser adquirida por Kanye West. Una plataforma que había sido construida para demostrar que la desplatformización era imposible había, a esas alturas, sido desplatformizada, restaurada y puesta en venta. El límite de caracteres sigue siendo de 1.000 caracteres. Las publicaciones siguen sin poder editarse. La insignia roja sigue significando una persona real. Esas cosas no cambiaron, y al final son la parte de Parler que permaneció.